Share

dia bandera1

dia bandera2

Evocamos hoy el Bicentenario de la muerte de Manuel Belgrano, inmortalizado como el creador de nuestra Bandera Nacional y una de las figuras más trascendentes de la historia argentina.

Evocar a Belgrano bajo el vuelo del paño celeste y blanco, que nos legó como símbolo de identidad y de libertad, representa la oportunidad de reflexionar sobre la vigencia de su pensamiento, la dimensión de su obra y la necesidad de actualizar sus valores cívicos y morales en nuestra vida como sociedad y como país.

Manuel Belgrano reunió y sintetizó en su trayectoria de hombre público distintas facetas que le otorgan un perfil de notable visionario y estadista, con ideas innovadoras basadas en sólidos fundamentos técnicos, filosóficos y políticos y dotados de una gran sensibilidad y profundo sentido humanista.

Indagar en la vida y la obra de Manuel Belgrano nos debe llevar a cuestionarnos sobre nuestro compromiso como argentinos en ejercer con responsabilidad los principios y valores que un verdadero ejemplo de patriotismo, un ilustre patriota, nos dejara como legado desde su palabra y desde su obra. Manuel Belgrano fue un verdadero ejemplo de coherencia: sus acciones, su testimonio de vida, se correspondieron con sus ideas.

Esa trayectoria vital, que lo llevó de tener el privilegio de cursar estudios superiores en una de las universidades más prestigiosas de Europa, de familia acomodada, a entregar su vida a la causa de la libertad, a la lucha por la dignidad, el progreso, la igualdad, hasta morir en la más absoluta pobreza y, peor aún, en un penoso olvido y abandono, es la que debemos hoy honrar y, al menos, intentar imitar en su grandeza y su humildad.

Un hombre que tomó las armas y al hacerse “general” por servicio a la Patria, permitió borronear y diluir en la historia “oficial” su enorme estatura de intelectual y estadista cuyas ideas y demandas se nos presentan con notable actualidad. Se expresan como una auténtica, real y genuina necesidad. Y exigen urgencia en su ejercicio y puesta en práctica, sin especulaciones, sin vacilaciones, sin mezquindades.

Hoy, a 200 años de su muerte, la real necesidad y urgencia es hacerlo presente a Manuel Belgrano en toda su dimensión, para de verdad homenajear y honrar su vida y su obra; para que la Bandera, su Bandera, nuestra Bandera al ondear exprese sus valores, sus convicciones, su amor a la Patria.

Haremos justicia honrándolo no sólo como el creador de la Bandera, sino como un precursor de la educación popular e impulsor de la economía y la industria nacional.

Debemos tomar su Bandera y recrearla cada día como símbolo genuino de libertad, de educación, de trabajo, de fe y de virtud cívica, patriótica, republicana y democrática.

Nosotros los ocampenses, en este difícil momento que nos toca atravesar, debemos tomar como ejemplo este legado que nos dejó Manuel Belgrano y lo mejor que debemos hacer para honrar su memoria es unirnos detrás de los objetivos que como comunidad tenemos trazados, sin mezquindades y sin bajar los brazos.

Seguir luchando para la prosperidad de toda una sociedad que espera de sus dirigentes el empeño, el compromiso y la entrega para poder lograrlo; y así defender nuestra bandera. Bandera que no estamos dispuestos a arriar, que es la que cada ciudadano ocampense lleva en su corazón, la del compromiso y la lucha de cada día para ser mejores ciudadanos; y que lógicamente nos acompaña, nuestra celeste y blanca.

Rss

Volver