Hace 137 años que don Manuel Ocampo Samanés clavo sus botas en las costas de nuestra zona de puertos. Desde entonces, ha comenzado una ardua tarea por lograr enclavar, arraigar y desarrollar una comunidad que comenzaba a surgir en este norte y que con el tiempo fue transformándose en una de las colonias más prosperas de la época.

Este desarrollo se produce con la mirada puesta en la creación de industrias, utilizando para ello las materias primas existentes en ese momento, como la madera creando los aserraderos. Por otro lado había que pensar en la construcción de viviendas para lo que se crearon las fábricas de ladrillos. Pero había que poner todo el ingenio para proyectar el crecimiento de la colonia y con ese espíritu que lo caracterizaba al fundador se implantaron nuevas especies como la caña de azúcar para luego utilizarla como materia prima para la fabricación de azúcar y alcohol, se trajeron además semillas de diferentes cultivos que se fueron adaptando a la zona y fueron produciendo el desarrollo importante que tuvo la colonia desde entonces. Para complementar el crecimiento poblacional se fueron creando escuelas para la educación de los hijos de aquellos pobladores que se iban sumando a estos nuevos emprendimientos, también la creación de un hospital para brindarles el servicio de salud.

Así fueron pasando los años y a toda esta actividad se fueron sumando otras, como la industria del papel, lo que le fue agregando un eslabón más a la cadena productiva del cultivo de caña, luego aparece como alternativa de producción primaria el cultivo del algodón con sus desmotadoras, como así también la instalación de frigoríficos para faenar el ganado que se producía en la región.

En el transcurrir de estos 137 años, hemos pasado por todo tipo de situaciones complejas  que  se han ido sorteando de una u otra manera, llegando al día de hoy, donde estamos padeciendo nuevamente una crisis en las actividades tradicionales, lo que nos obliga a repensar el futuro de nuestra producción, y es aquí donde debemos poner mucha inteligencia para sortear nuevamente este escollo que se nos presenta, para lo que hay que tener en cuenta los verdaderas problemas de fondo y enfrentarlos con la sabiduría que toda comunidad sabe tener.

De todas maneras debemos tener mucha esperanza y fe ya que sabemos que en el día de mañana se pondrá en venta la industria papelera, y no tenemos dudas que cualquiera que sea el comprador vendrá con las mejores intenciones de hacer de dicha industria una verdadera y genuina fuente de trabajo para muchos ocampenses. También sabemos que en el mes que comienza lo mismo sucederá con el Ingenio azucarero, a lo que también deseamos que las intenciones de los nuevos dueños sea trabajar en lo que a cadena de valor se refiere y podamos contar con una industria sustentable en el tiempo.

Como todos Uds. saben, además de los esfuerzos que se  hicieron desde la gestión para mantener estas fuentes de trabajo, debo decir que no hemos descuidado las actividades diversas que son las que irán formando la red de sostén a la economía de Villa Ocampo, y en ese sentido venimos trabajando con otros sectores que mueven un importante volumen de lo que se produce en nuestro distrito, como son fábrica de calzados, metalúrgicos, tamberos con sus industrias lácteas, turismo, madereros y sus fábricas de muebles, frigoríficos de aves, vacunos y animales menores, fábrica de chacinados, criadero de distintas especies animales, cooperativa de floricultores, piscicultura, apicultores, etc., todos ellos jóvenes emprendedores y que hoy se están convocando con la sana intención de constituirse en  alguna asociación que les va a permitir  perfeccionarse, capacitándose en las diferentes especialidades para ir mejorando su producción y de esa manera mejorar su competitividad y poder crecer en todos los aspectos como empresas, y en esto, estamos abocados, ayudando para que sea una pronta realidad.

Por último, hay algo que no puedo olvidarme, que es reconocer a los escritores, historiadores y ciudadanos que han trabajado desde hace mucho tiempo para ir plasmando en el papel todo lo que nos ocurrió en estos 137 años, como ejemplo tenemos la presentación, en la noche de ayer, del último libro, que se titula “OCAMPO”, y que hace referencia a la historia de nuestro pueblo, con anécdotas que fueron sucediendo y reflejados en lo que podemos decir sin equivocarnos la fuente de toda la información de los últimos 80 años, como los es el periódico “OCAMPENSE”, además del aporte de todos aquellos que de una u otra manera fueron contando los acontecimientos vividos.

Por todo esto debemos, en este día, festejar el 137 aniversario con muchas esperanzas, creer que podemos cambiar nuestra realidad, y para eso debemos ser protagonistas, participando y  aportando cada uno su granito de arena para que entre todos construyamos el futuro que nos merecemos y para que nuestras generaciones venideras cuenten con una plataforma en la cual continuar creciendo.

Muchas Gracias y ¡Feliz Aniversario Villa Ocampo!!! 

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